Siguen existiendo lugares sorprendentes, mágicos, y para mi, el recién descubierto bosque do bussaco es uno de ellos.
Un área amurallada de más de 100 hectáreas, que coge forma a partir del siglo XVII por medio de la Orden de Carmelitas Descalzos (El convento de santa Cruz y el Via Crucis son de esta época) , para luego pasar a manos de la Administración, donde se construiría el famoso Palacio Real (hoy día hotel y del que daré cuenta en un post aparte).
Posee más de 250 especies arbóreas, acompañadas de flora abundante e igualmente variada.
Pero eso son sólo datos, que quedan en un informe.
Al entrar, sientes que es un lugar especial, de esos que al entrar retrocedes un poco en el tiempo, y te dejas llevar por su encanto.
Pasear por sus innumerables caminos, descubriendo zonas de vegetación variada, siguiendo el Via crucis, viendo restos de ermitas, o buscando las fuentes. Da igual cual sea tu camino, el bosque te acoge y te dejas llevar por él.
Si a este bosque le sumamos el espectacular Palace Hotel, de donde salen todos los caminos, tenemos un sitio al que querremos regresar sin duda.
La Mata do Bussaco sufrió un gran temporal en 2013, que derribó numerosos árboles centenarios y causó enormes destrozos. Aún ahora se ven los enormes troncos y raíces por en medio de los caminos, que han sido apartados o retirados para permitir el paso.
Es cierto que hay muchos elementos sin restaurar, algo desatendido todo (en parte por el tamaño del bosque), con pocas indicaciones, pero pero no lo dudéis, id allí.
Espero que estas fotos os despierten la curiosidad.
Más información en:
Fundação Mata do Bussaco
Dedicadas a Fran y Anabel, que me dieron a conocer el sitio.